Inventando el pasado, incluso la geografía de estrechos y mares

[E]xiste una teoría según la cual el Estrecho de Gibraltar en la antigüedad era una región “histórica”, de modo que vivir, producir o trabajar en su orilla africana o en su orilla europea era casi indiferente. Los habitantes, los alimentos y diversos productos podrían transitar de una orilla a la otra con facilidad, como si de las orillas de un río se tratara, incluso como si el estrecho no existiera. Creemos que esta postura es equivocada. Veamos las causas de su difusión y éxito.

Para los europeos del siglo XXI, los 14 km que tiene el Estrecho de Gibraltar en su punto más estrecho son indudablemente una frontera: una frontera geográfica, entre los continentes europeo y africano, una frontera política, entre la Unión Europea y el Reino de Marruecos, una frontera económica, entre el primer mundo y el mundo en vías de desarrollo y una frontera religiosa entre una Europa cristiana y un Magreb islámico.

Pero en la antigüedad pudo no ser así. Disponemos que datos históricos que indican como en diversas épocas las dos orillas del estrecho se hallaron bajo el mismo estado (como con Cartago, s. V-III a.C.) o bajos estados territoriales distintos (la República romana o el reino de Mauritania, siglos III-I a.C.). A partir de la llegada del Imperio Romano (siglos I-V d.C.) estuvieron sin duda bajo el mismo estado y las mismas leyes, aunque formando dos provincias distintas: la Bética en la orilla Europa y la Mauritania Tingitana en la orilla africana.

Fuente: NASA.

Fuente: NASA.

Falacia geográfica.

Es del todo ineludible la semejanza climática y biológica (flora y fauna) del sur de la Península Ibérica con el Norte de Marruecos. ¿Permite esto afirmar que se trata de una región histórica? No. ¿De dónde proviene el interés en identificar, semejar e igualar estos dos territorios? Proviene de los políticos españoles de finales del siglo XIX que vieron posible que se permitiera a España expandirse colonialmente en Marruecos, como en efecto sucedió (Protectorado Español de Marruecos, 1912-1956). Por lo que promovieron entre la opinión pública, con la connivencia de medios académicos, la idea de las enormes semejanzas de todo tipo (geografía física, clima, flora y fauna) que permitieran justificar una invasión colonial en Marruecos. Se trata de una burda utilización de la geografía.

Falacia arqueológica.

Durante el siglo XX, la evolución política y económica de España y Marruecos ha sido distinta. El valor social que se da al conocimiento y preservación del patrimonio histórico-arqueológico es mayor en España. Así como también es mayor la inversión en excavaciones arqueológicas y proyectos de investigación. Esto ha generado que desde los años ochenta del siglo XX se conozca muy bien a nivel arqueológico la costa europea del estrecho y no se conociera tan bien la zona del Norte de Marruecos. Es decir, en Marruecos faltaban datos arqueológicos para la reflexión. Las teorías generadas de este modo eran erróneas por haber sido generadas con premisas erróneas. Los españoles, que propusieron la teoría, los marroquíes y los franceses se han pronunciado sobre ella. Solamente hace pocos años que se ha empezado a resolver con nuevos hallazgos arqueológicos.

Filtrar los errores.

Este ejemplo sobre el estrecho de Gibraltar en la antigüedad muestra como debemos estar siempre atentos a una nueva lectura crítica de las teorías e hipótesis que se nos plantean como universitarios, ciudadanos o simples lectores en el mundo actual. Se dispuso una teoría sobre la geopolítica del estrecho en la antigüedad basándose en datos geográficos tergiversados y en datos arqueológicos incompletos.

No es un problema solo de la Universidad o de medios académicos. No es bastante disponer de cierta formación intelectual – aunque sí será condición necesaria- que nos dé instrumentos para filtrar las noticias falsas, interesadas o sencillamente los errores con los que somos bombardeados cotidianamente. Hay que ser críticos con todo lo que leemos y aplicar la duda metódica a todo. Lo que proviene de medios académicos no es una excepción. Este texto tampoco.

Para mayor información:

PONS PUJOL, Lluís. La invención de un concepto geopolítico: el Estrecho de Gibraltar en la Antigüedad (s. I-III d.C.). Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. [En línea]. Barcelona: Universidad de Barcelona, 1 de julio de 2015, vol. XIX, nº 513. ISSN: 1138-9788.

Lluís Pons Pujol es profesor de Historia Antigua en la Universitat de Barcelona.

Ficha biblio­grá­fica:

PONS PUJOL, Lluís. Inventando el pasado, incluso la geografía de estrechos y mares. Geo­cri­tiQ. 5 de junio de 2018, nº 392. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2018/06/inventando-el-pasado-incluso-la-geografia-de-estrechos-y-mares>

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