¿Tendrá Barcelona “Plaza de las Glorias”?

Sí, Bar­ce­lona ten­drá Plaza de las Glo­rias, con fecha aún des­co­no­cida y con un pro­yecto que soporta con­ti­nuos cam­bios para adap­tarse a todos los impre­vis­tos que apa­re­cen con su mate­ria­li­za­ción. Se per­si­gue eli­mi­nar la dis­con­ti­nui­dad urbana exis­tente entre las par­tes del Ensan­che, corres­pon­dien­tes al Poble Nou, y el resto; dis­con­ti­nui­dad que está pre­vista sol­ven­tar mediante un par­que urbano, con­jun­ta­mente con equi­pa­mien­tos reite­ra­da­mente reivin­di­ca­dos por las aso­cia­cio­nes de veci­nos direc­ta­mente impli­ca­das. Tam­bién se prevé la eje­cu­ción de nue­vos enla­ces entre los ejes via­rios existentes.

La mayo­ría de los bar­ce­lo­ne­ses se pre­gun­tan qué moti­vos han sido los cau­san­tes de los retra­sos en la urba­ni­za­ción de este vacío y el por­qué de tan­tos pro­yec­tos ela­bo­ra­dos, en estas últi­mas déca­das, de los cua­les pocos han sido ini­cia­dos y nin­guno terminado.

Un poco de historia

El pro­yecto de Ilde­fonso Cerdà, para el Ensan­che de Bar­ce­lona (1859), se mate­ria­li­zaba sobre una cua­drí­cula igua­li­ta­ria y repe­ti­tiva, defi­nida por calles per­fec­ta­mente rec­ti­lí­neas y jus­ti­fi­ca­das por la nece­si­dad de per­mi­tir una cir­cu­la­ción segura, rápida y de gran­des reco­rri­dos; per­mi­tiendo, a la vez, unas tipo­lo­gías edi­fi­ca­to­rias, unos espa­cios libres y unos equi­pa­mien­tos inima­gi­na­bles por los nive­les de salu­bri­dad, por la incor­po­ra­ción de impor­tan­tes zonas ver­des y por un sis­tema de equi­pa­mien­tos, empla­za­dos de forma que garan­ti­za­ban la apa­ri­ción de futu­ras marginalidades.

En dicho pro­yecto el espa­cio cono­cido como Plaza de las Glo­rias era un sim­ple vacío donde debía rea­li­zarse la inter­sec­ción de tres gran­des vías de la futura ciu­dad; cono­ci­das hoy por: Gran Vía, Dia­go­nal y Meri­diana. Las tres con la fun­ción de esta­ble­cer una óptima cone­xión de la futura ciu­dad con los ámbi­tos de entrada y salida, para enla­zar con la costa medi­te­rrá­nea y con los ejes de los ríos Llo­bre­gat y Besos. No se puede olvi­dar que simul­tá­nea­mente se esta­ble­ció la creen­cia que Glo­rias tam­bién debía ser el futuro cen­tro de Bar­ce­lona, sin espe­ci­fi­car cuá­les serían sus usos a desa­rro­llar y qué prio­ri­da­des posee­ría res­pecto al resto de la ciu­dad. Todo ello sin nin­guna refle­xión de la ciu­dad que estaba ya con­so­li­dada, ni los meca­nis­mos para con­se­guirlo. Era la época de las uto­pías urbanas.

Unas reali­da­des

La gran exten­sión del nuevo Ensan­che si se com­para con la Bar­ce­lona exis­tente en aque­llos momen­tos, inclu­yendo los pue­blos que habían cre­cido en su llano (Grà­cia, Sants, Sant Martí de Pro­ve­nçals, Sarrià, etc.), era tan con­si­de­ra­ble que cabría la pre­gunta: ¿era un cre­ci­miento o una nueva ciu­dad? Ade­más, la pro­puesta sufrió un incre­mento de su den­si­dad pobla­cio­nal al eli­mi­nar muchas zonas ver­des pre­vis­tas e intro­du­cir un con­si­de­ra­ble incre­mento en la edi­fi­ca­ción de las man­za­nas. Con estas modi­fi­ca­cio­nes la total urba­ni­za­ción de su suelo y la con­si­guiente cons­truc­ción, pre­ci­sa­ría un periodo de tiempo mucho más pro­lon­gado, pro­pi­ciando la apa­ri­ción de espa­cios donde la ciu­dad tar­da­ría mucho en llegar.

Al mar­gen de todos estos des­ajus­tes a nivel gene­ral, cuando se aprobó el nuevo Ensan­che, el espa­cio Glo­rias estaba ya ocu­pado por los tra­za­dos via­rios de las carre­te­ras con des­tino a Vic y Ripoll y con las vías férreas de Bar­ce­lona a Girona y Lleida. Reali­da­des que influ­ye­ron, de forma taxa­tiva, en la cons­truc­ción de Glo­rias; el pro­blema estaba en si se seguían las direc­tri­ces de Cerdà o se optaba por otra solucion.

Moti­vos del retraso

Los moti­vos de tan­tos pro­yec­tos redac­ta­dos, con inicios y aban­do­nos, fue­ron muchos pero la prin­ci­pal refle­xión se cen­tra en dos cir­cuns­tan­cias que se cree que fue­ron las más tras­cen­den­tes para enten­der su his­to­ria. La pri­mera, las pro­pias carac­te­rís­ti­cas del lugar en el momento de ser apro­bado el plan de Ensan­che y la segunda los dife­ren­tes usos que le fue­ron asig­na­dos en las solu­cio­nes ini­cia­das y no ter­mi­na­das. Resu­miendo; un espa­cio con pro­ble­mas de empla­za­miento, ocu­pado por infra­es­truc­tu­ras via­rias difí­ci­les de incor­po­rar a la ciu­dad, sin la rea­li­za­ción de impor­tan­tes obras y con unos entor­nos que, durante tiempo, estu­vie­ron espe­rando la lle­gada del Ensanche.

Mien­tras la ciu­dad no lle­gaba se lle­na­ban los espa­cios con usos diver­sos, gene­ral­mente pro­vi­sio­na­les, a la espera de poder deci­dir con una cierta pre­vi­sión. A lo largo de este final del siglo XX y prin­ci­pios del XXI, Glo­rias soportó el Mer­cado de Bell­caire (Encan­tes), punto de inicio de las vías de salida de la ciu­dad, ope­ra­cio­nes par­cia­les de algu­nas zonas ver­des con aspi­ra­cio­nes de par­que, inter­ven­cio­nes que sepa­ra­ban par­cial­mente el trá­fico ferro­via­rio del rodado. Es impor­tante des­ta­car que el número de pasos a nivel, que ser­vían a las vías férreas, lle­ga­ron a ser de ocho en este lugar de Glo­rias, garan­ti­zando una fun­ción barrera de impor­tan­tes consecuencias.

No fue hasta el último trie­nio del siglo XX cuando su mar­gi­na­li­dad se vio redu­cida al ter­mi­narse las inter­ven­cio­nes que sote­rra­ron las vías férreas y ter­mi­na­ron las pro­lon­ga­cio­nes de las tres ave­ni­das, ya cita­das, con­si­guiendo, así, un cam­bio impor­tante en su coe­fi­ciente de accesibilidad.

Una nueva visión de Glorias

Lo que ver­da­de­ra­mente trans­formó Glo­rias fue­ron las inter­ven­cio­nes en el ensan­che del Poble Nou, la posi­bi­li­dad de com­pa­gi­nar los usos resi­den­cia­les con acti­vi­da­des ter­cia­rias com­pa­ti­bles, y la ter­mi­na­ción del tejido via­rio. Todas estas actua­cio­nes se vie­ron favo­re­ci­das, por cons­truc­cio­nes que, por su tipo­lo­gía y uso, con­so­li­da­ron una clara esta­bi­li­dad que ayu­da­ron a con­so­li­dar una cierta cen­tra­li­dad y olvi­darse de la mar­gi­na­li­dad vivida. Las Gale­rías Comer­cia­les Glo­rias, El Museo del Diseño, La Torre Agbar… son cla­ros ejem­plos con­jun­ta­mente con un con­si­de­ra­ble aumento del trans­porte público.

Las con­clu­sio­nes no son muy satis­fac­to­rias. No se valora el pro­yecto gana­dor en el con­curso con­vo­cado por el Ayun­ta­miento de la ciu­dad, pero sí que la coti­dia­ni­dad nos está demos­trando la falta de pros­pec­cio­nes antes de ini­ciar las obras. Están saliendo pro­blema tras pro­blema; res­tos de obras ante­rio­res o defec­tos de las que están en fun­cio­na­miento. Todo ayuda a crear dudas, pero el nuevo par­que, con una flora cui­da­do­sa­mente estu­diada y con una peri­fe­ria donde se con­cen­tra el trá­fico. ¿Su cui­dado está garan­ti­zado y no entrará en un pro­ceso dege­ne­ra­tivo por insu­fi­cien­cia eco­nó­mica? y ¿Se va a supri­mir el efecto barrera de Glorias?

Seguro que las pre­gun­tas son muchas pero deja­mos estas dos para reflexionar.

Para mayor información:

DOMINGO i CLOTA, Miquel. Con­si­de­ra­cio­nes sobre el lugar “Glò­ries” de Bar­ce­lona. Biblio3W. Revista Biblio­grá­fica de Geo­gra­fía y Cien­cias Socia­les. [En línea]. Bar­ce­lona: Uni­ver­si­dad de Bar­ce­lona, 15 de agosto de 2017, vol. XXII, nº 1.208. <http://www.ub.es/geocrit/b3w-1208.pdf>. [ISSN 1138–9796].

Miquel Domingo Clota es Doc­tor Arqui­tecto por la Uni­ver­si­tat Poli­tèc­nica de Catalunya.

Ficha biblio­grá­fica:

DOMINGO i CLOTA, Miquel. ¿Ten­drá Bar­ce­lona “Plaza de las Glo­rias”?. Geo­cri­tiQ. 20 de diciem­bre de 2017, nº 357. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2017/12/tendrá-barcelona-plaza-de-las-glorias>

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