Otro modelo de desarrollo es posible: proyectos endógenos de ecoturismo indígena en espacios socionaturales protegidos

En este artículo de inves­ti­ga­ción se pre­senta un emer­gente pro­yecto eco­tu­rís­tico indí­gena endó­geno de ges­tión de recur­sos natu­ra­les en la Reserva de la Bios­fera de los Tuxtlas (en ade­lante RBLT). A par­tir de un pro­po­si­tivo abor­daje meto­do­ló­gico que incor­pora téc­ni­cas cua­li­ta­ti­vas y cuan­ti­ta­ti­vas pro­pias de la Geo­gra­fía y de la Antro­po­lo­gía (“Geo­an­tro­po­lo­gía”), se ha iden­ti­fi­cado, docu­men­tado y ana­li­zado un pro­yecto de eco­tu­rismo indí­gena y cam­pe­sino alter­na­tivo al desa­rro­llo con­ven­cio­nal euro­cén­trico y neo­co­lo­nia­lista hegemónico.

Esta inci­piente expe­rien­cia, lle­vada a cabo en el Ejido López Mateos (Cate­maco, Vera­cruz, México), en donde pre­do­mina la pobla­ción cam­pe­sina de auto­ads­crip­ción indí­gena Nahua y Popo­luca, denota cierta capa­ci­dad para con­tri­buir a mejo­rar la pre­ca­ria reali­dad –eco­ló­gica, demo­grá­fica y socio­eco­nó­mica– de las comu­ni­da­des rura­les indí­ge­nas y cam­pe­si­nas de la región vera­cru­zana de Los Tuxtlas. En este sen­tido, ste pro­yecto endó­geno de eco­tu­rismo indí­gena en espa­cios socio­na­tu­ra­les pro­te­gi­dos se revela como un ejem­plo real de imple­men­ta­ción de un con­junto de bue­nas prác­ti­cas socio­am­bien­ta­les alter­na­ti­vas para, desde la pra­xis, cons­truir puen­tes y repen­sar otro modelo posi­ble de desarrollo.

El área geo­grá­fica objeto de este estu­dio, la región de Los Tuxtlas y la Sie­rra de Santa Marta, se loca­liza en el sur­este del estado mexi­cano de Vera­cruz. Este espa­cio eco­so­cial, de ele­vada bio­di­ver­si­dad, pero frá­gil equi­li­brio eco­ló­gico, se encuen­tra con­fi­gu­rado por una serie de for­ma­cio­nes mon­ta­ño­sas vol­cá­ni­cas tro­pi­ca­les sobre el lito­ral vera­cru­zano del Golfo de México.

Proceso de deforestación en Los Tuxtlas y la Sierra de Santa Marta (1958-1991).

Pro­ceso de defo­res­ta­ción en Los Tuxtlas y la Sie­rra de Santa Marta (1958–1991).

En todo el terri­to­rio tux­teco y serrano, una gran diver­si­dad de eco­sis­te­mas y tipos de vege­ta­ción, así como un rango alti­tu­di­nal entre el nivel del mar y los 1.550m del vol­cán Santa Marta, le con­fie­ren a la región un rango de alta biodiversidad.Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XX ha pre­va­le­cido un pro­ceso deno­mi­nado sub­de­sa­rro­llo sos­te­nido. Esta noción hace refe­ren­cia a las polí­ti­cas guber­na­men­ta­les que han ace­le­rado el sub­de­sa­rro­llo his­tó­rico, mediante el apoyo tanto a pro­gra­mas de desa­rro­llo gana­dero pater­na­lis­tas y asis­ten­cia­lis­tas como de extrac­ti­vismo fores­tal no sustentable.

El impacto más dra­má­tico de estas acen­tua­das trans­for­ma­cio­nes en los usos del suelo tra­di­cio­na­les, a raíz del intenso ritmo de colo­ni­za­ción antró­pica y de gana­de­ri­za­ción del sec­tor p rima­rio, ha sido la brusca defo­res­ta­ción ocu­rrida entre la década de los cin­cuenta y fina­les del siglo XX.

Ade­más, en los últi­mos lus­tros se han cerrado las tres vál­vu­las de escape que per­mi­tían cubrir el défi­cit de tie­rras y ali­men­tos en la región. Estas eran: la migra­ción a las ciu­da­des del eje indus­trial petro­quí­mico Acayucan-Jáltipan-Minatitlán-Coatzacoalcos, en el Sur de Vera­cruz; el cul­tivo y comer­cia­li­za­ción de café; y el uso comu­nal de tie­rras ejida­les. A su vez,el cre­ci­miento demo­grá­fico sos­te­nido está ori­gi­nando pro­ble­mas de sobre­po­bla­ción. Por ello, los pro­ce­sos de migración-expulsiónrural, tanto a escala esta­tal, como nacio­nal y trans­na­cio­nal, son un fenó­meno que se inten­si­fica y adquiere gran tras­cen­den­cia en todo el ámbito de la RBLT, con la com­pleja pro­ble­má­tica que ello con­lleva para los/as migran­tes y sus fami­lias, tanto en los luga­res de par­tida como de llegada.

Algunas imágenes de los y las integrantes locales del proyecto de ecoturismo comunitario indígena campesino Selva del Marinero “Cielo, Tierra y Agua” y de varias de sus infraestructuras ecoturísticas.

Algu­nas imá­ge­nes de los y las inte­gran­tes loca­les del pro­yecto de eco­tu­rismo comu­ni­ta­rio indí­gena cam­pe­sino Selva del Mari­nero “Cielo, Tie­rra y Agua” y de varias de sus infra­es­truc­tu­ras ecoturísticas.

Sin embargo, en el Ejido López Mateos, a tra­vés de un pro­ceso endó­geno ini­ciado en 1993 con el apoyo téc­nico de una ONG local, el Pro­yecto Sie­rra de Santa Marta (PSSM), se cons­ti­tuyó legal­mente la Socie­dad de Soli­da­ri­dad Social (SSS) “Cielo, Tie­rra y Agua Selva-Reserva del Mari­nero”. Con esta figura se pro­mo­vió la par­ti­ci­pa­ción activa de las fami­lias de la comu­ni­dad en esta aso­cia­ción eco­tu­rís­tica comu­ni­ta­ria ejidal. En los albo­res del siglo XXI, el eco­tu­rismo ya gene­raba en torno al 30% de los ingre­sos del ejido, como parte de una estra­te­gia de diver­si­fi­ca­ción pro­duc­tiva y de com­ple­men­ta­rie­dad de ren­tas. De este modo, a dife­ren­cia de otras comu­ni­da­des de la RBLT en donde la emi­gra­ción se incre­menta, en López Mateos este fenó­meno migra­to­rio es hoy prác­ti­ca­mente inexistente.

En con­clu­sión, se ha cons­ta­tado que para tras­cen­der el modelo de desa­rro­llo con­ven­cio­nal y mejo­rar ver­da­de­ra­mente la vida de las per­so­nas es nece­sa­rio fijar la aten­ción en las prác­ti­cas, sabe­res e ima­gi­na­rios loca­les. Es decir, en los már­ge­nes del sis­tema, en las cul­tu­ras loca­les real­mente exis­ten­tes pero invi­si­bi­li­za­das por la meta del dis­curso desa­rro­llista neo­li­be­ral. En suma, este caso de estu­dio ayuda a repen­sar cómo podría ser otro modelo de desa­rro­llo sin renun­ciar a las pro­pias cate­go­rías eco­cul­tu­ra­les de las pobla­cio­nes locales.En este sen­tido, estos alen­ta­do­res ejem­plos debe­rían repro­du­cirse de forma cre­ciente en los pró­xi­mos años. Para este fin, esta inves­ti­ga­ción qui­siera real­mente poder apor­tar su pequeño grano de arena.

Para mayor información

MORENO ARRIBA, Jesús. Medio socio­am­bien­tal y eco­tu­rismo en la Reserva de la Bios­fera de Los Tutxtlas (Vera­cruz, México): una posi­ble alter­na­tiva al desa­rro­llo. Cua­der­nos de Geo­gra­fía: Revista Colom­biana de Geo­gra­fía, 26, p. 327–353, 2017. Dis­po­ni­ble en <https://revistas.unal.edu.co/index.php/rcg/article/view/57461>.

Jesús Moreno Arriba es Doc­tor en Geo­gra­fía y Antro­po­lo­gía por la Uni­ver­si­dad Nacio­nal de Edu­ca­ción a Dis­tan­cia (UNED), España.

Ficha biblio­grá­fica:

MORENO ARRIBA, Jesús. Otro modelo de desa­rro­llo es posi­ble: pro­yec­tos endó­ge­nos de eco­tu­rismo indí­gena en espa­cios socio­na­tu­ra­les pro­te­gi­dos. Geo­cri­tiQ. 20 de noviem­bre de 2017, nº 349. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2017/11/otro-modelo-de-desarrollo-es-posible-proyectos-endogenos-de-ecoturismo-indigena-en-espacios-socionaturales-protegidos>

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

Redescubrir el campo en bicicleta. El turismo rural en la pampa bonaerense (Argentina), más allá del gaucho, las estancias y la tradición

Desde la década de 1970, las áreas rura­les de paí­ses euro­peos y lati­noa­me­ri­ca­nos evi­den­cia­ron un pro­ceso de trans­for­ma­cio­nes (mate­ria­les y sim­bó­li­cas), en parte debido a la imple­men­ta­ción de polí­ti­cas de glo­ba­li­za­ción neo­li­be­ral. En Argen­tina, ello se vio refle­jado con la intro­duc­ción de un modelo de agri­cul­tura indus­trial, soji­za­ción y la valo­ri­za­ción de esas geo­gra­fías a par­tir de ini­cia­ti­vas no agra­rias vin­cu­la­das al ocio, con mayor inci­den­cia durante los años de 1990.

El turismo rural comenzó a pro­li­fe­rar en Argen­tina mediante pro­gra­mas y polí­ti­cas públi­cas nacio­na­les y pro­vin­cia­les y desde los empren­di­mien­tos pri­va­dos. Esta moda­li­dad se con­fi­gura como una prác­tica socio-económica que posi­bi­lita vivir expe­rien­cias úni­cas y autén­ti­cas, ofre­ciendo estar en con­tacto tanto con los pobla­do­res loca­les –y cono­cer sus costumbres-, como con la naturaleza.

En la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, la Secre­ta­ría de Turismo ha impul­sado un pro­ceso de turis­ti­fi­ca­ción de todo su terri­to­rio desde hace casi dos déca­das, inclu­yendo la moda­li­dad rural. Con­se­cuen­te­mente, se con­for­ma­ron como prin­ci­pa­les atrac­ti­vos ele­men­tos vin­cu­la­dos con el pro­ceso de cons­truc­ción nacio­nal ocu­rrido entre media­dos y fines del siglo XIX. Así, se des­ta­can even­tos y luga­res que pro­mo­cio­nan repre­sen­ta­cio­nes idea­li­za­das de la figura del gau­cho; las prác­ti­cas aso­cia­das a la tra­di­ción (dan­zas fol­kló­ri­cas, habi­li­da­des ecues­tres, los “usos y cos­tum­bres”) o lugres como las estan­cias ―reflejo de for­mas de orga­ni­za­ción eco­nó­mica pasa­das. A ello se suma el ofre­ci­miento de gas­tro­no­mía y arte­sa­nías nati­vas; el dis­frute del pai­saje pam­peano y la par­ti­ci­pa­ción en fes­ti­vi­da­des popu­la­res. Este pro­ceso de diver­si­fi­ca­ción de pro­duc­tos y atrac­ti­vos pre­senta desa­fíos a los 135 muni­ci­pios que con­for­man la pro­vin­cia para gene­rar pro­pues­tas dife­ren­cia­das; tanto para aque­llos des­ti­nos ya con­so­li­da­dos, como para los emer­gen­tes que bus­can posi­cio­narse den­tro del mer­cado regio­nal y nacio­nal. Tal es el caso de Exal­ta­ción de la Cruz, dis­trito loca­li­zado a 80 km de la Ciu­dad Autó­noma de Bue­nos Aires, Argentina.

Mapas y banners de actividades deportivas organizadas por la Dirección de Turismo de Exaltación de la Cruz (Fuente: http://www.exaltaciondelacruz.gov.ar)

Mapas y ban­ners de acti­vi­da­des depor­ti­vas orga­ni­za­das por la Direc­ción de Turismo de Exal­ta­ción de la Cruz (Fuente: http://www.exaltaciondelacruz.gov.ar)

En 1994 el cen­tro his­tó­rico de la ciu­dad prin­ci­pal de Exal­ta­ción de la Cruz, Capi­lla del Señor, fue decla­rado “Bien de Inte­rés His­tó­rico Nacio­nal” por el orga­nismo de mayor inje­ren­cia patri­mo­nial en Argen­tina, la Comi­sión Nacio­nal de Museos, Monu­men­tos y Luga­res His­tó­ri­cos. Ello motivó al muni­ci­pio a con­fi­gu­rar un turismo cul­tu­ral, colo­cando como des­tino a la ciu­dad y como atrac­tivo el patri­mo­nio nacio­na­li­zado. Sin embargo, a par­tir del año 2000–2001, el desa­rro­llo turís­tico de Exal­ta­ción de la Cruz comenzó una nueva etapa. En ese lapso el país atra­vesó una impor­tante cri­sis eco­nó­mica y en ese con­texto el turismo se pre­sentó como una posi­bi­li­dad para dina­mi­zar las eco­no­mías regionales.

De esta forma, tanto en la pro­vin­cia de Bue­nos Aires, como en Exal­ta­ción de la Cruz, se buscó expan­dir el turismo hacia el inte­rior de sus terri­to­rios, siguiendo un pro­ceso de diver­si­fi­ca­ción. Asi­mismo, en ese periodo comen­za­ron a pro­li­fe­rar los pro­yec­tos inmo­bi­lia­rios en el área –como el esta­ble­ci­miento de shop­ping malls, barrios cerra­dos– y empren­di­mien­tos de turismo rural que gene­ra­ban un flujo regu­lar de visi­tan­tes al par­tido. En este marco, la Direc­ción de Turismo de Exal­ta­ción de la Cruz –con­for­mada en el 2001– nucleó y ofre­ció como parte de su calen­da­rio ofi­cial todo evento y empren­di­miento pro­mo­vido por el sec­tor pri­vado o auto-gestionado por los resi­den­tes de otras loca­li­da­des del dis­trito, posi­bi­li­tando su par­ti­ci­pa­ción en el desa­rro­llo turístico.

Asi­mismo, comenzó a valo­ri­zar las áreas rura­les –y elementos/actividades a ellas aso­cia­das– antes des­es­ti­ma­das con el fin de cap­tar los nue­vos con­su­mi­do­res. La lle­gada de gru­pos de ciclis­tas en bús­queda de reco­rrer esos ámbi­tos “naturales/rurales” fue una opor­tu­ni­dad para la Direc­ción de Turismo para gene­rar una serie nueva de acti­vi­da­des y even­tos depor­ti­vos, como carre­ras en bici­cle­tas y pro­mo­cio­nar –median­tes mapas– reco­rri­dos por los cami­nos de tie­rra. Este pro­ceso fue acom­pa­ñado de la cons­truc­ción de repre­sen­ta­cio­nes idea­li­za­das del campo pam­peano exal­ta­cru­cense dife­rente a aquel fomen­tado por la pro­vin­cia. En vez de ofre­cer el campo como el ámbito tra­di­cio­nal del gua­cho y las estan­cias, la Direc­ción de Turismo pro­mo­ciona un pai­saje rural aso­ciado a la aventura.

Las deman­das que genera el mer­cado glo­bal inci­den sig­ni­fi­ca­ti­va­mente en el con­sumo local. Ello se observa cla­ra­mente en el desa­rro­llo turís­tico de Exal­ta­ción de la Cruz. Los pro­ce­sos de diver­si­fi­ca­ción y de valo­ri­za­ción de la rura­li­dad han lle­vado al muni­ci­pio a pro­mo­ver como atrac­ti­vos ele­men­tos aso­cia­dos a su rura­li­dad antes des­es­ti­ma­dos. Ello con­tri­buye a con­fi­gu­rar nue­vas repre­sen­ta­cio­nes y for­mas de con­sumo del campo pam­peano bonaerense.

Para mayor información:

PÉREZ WINTER, Ceci­lia. Del turismo “cul­tu­ral” al “rural”: un caso de la Pampa bonae­rense (Argen­tina). Cua­der­nos de Geo­gra­fía: Revista Colom­biana de Geo­gra­fía, 2017, vol. 26, num. 2, p. 261–278.

PÉREZ WINTER, Ceci­lia y ZUSMAN, Perla. Tou­ris­ti­fi­ca­tion and cul­tu­ral heri­tage in the Pam­pas. New rura­li­ties and idy­llic sto­ries of rural areas in the pro­vince of Bue­nos Aires (Argen­tina). En: DASHPER, K. (Ed.), Rural Tou­rism: an inter­na­tio­nal pers­pec­tive. New­castle, Cam­bridge Scho­lar Pubils­hing, 2014, p. 303–319.

Ceci­lia Pérez Win­ter es beca­ria pos­doc­to­ral del CONICET, inves­ti­ga­dora del Ins­ti­tuto de Geo­gra­fía “Romualdo Ardis­sone” y del Ins­ti­tuto de Cien­cias Antro­po­ló­gi­cas de la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires, Argentina.

Ficha biblio­grá­fica:

PÉREZ WINTER, Ceci­lia. Redes­cu­brir el campo en bici­cleta. El turismo rural en la pampa bonae­rense (Argen­tina), más allá del gau­cho, las estan­cias y la tra­di­ción. Geo­cri­tiQ. 15 de noviem­bre de 2017, nº 348. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2017/11/redescubrir-el-campo-en-bicicleta-el-turismo-rural-en-la-pampa-bonaerense-argentina-mas-alla-del-gaucho-las-estancias-y-la-tradicion>.

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS