¿A qué llamamos Patrimonio Territorial como destino turístico?

[E]n enero de 2016, como todos los años, se celebró en Madrid la Feria Internacional de Turismo (FITUR). Este evento es una buena circunstancia para que preguntemos ¿a qué llamamos Patrimonio Territorial como destino turístico? El término Patrimonio se viene asociando al territorio, al turismo, etc. Horacio Capel ha afirmado que “poco a poco todo el territorio se ha ido convirtiendo en objeto de atención y de protección… El territorio puede considerarse un patrimonio natural y cultural heredado, construido durante siglos por el hombre”. El Patrimonio siempre ha estado relacionado con la herencia del pasado, con los bienes patrimoniales. Se ha dicho que el turismo del patrimonio (heritage tourism) es sinónimo de turismo cultural e incluso que el turismo del patrimonio es una metáfora de la postmodernidad.

La conjugación patrimonio territorial utilizada por José Ortega Valcárcel se ha presentado como recurso cultural y económico de primer orden, asociándolo con el paisaje en su acepción cultural o bien como “una dimensión geográfica determinante”. En un primer momento parecía que sólo hacía referencia al conjunto de bienes existentes en un territorio, pero más recientemente venimos incidiendo en una idea que parece que se generaliza: que un lugar, una comarca, o un paisaje podrían ser considerados como Patrimonio Territorial. Esta situación lo convierte en objeto de interés de la ordenación territorial; de hecho el Plan de Ordenación del Terrotorio de Andalucía hace referencia al Sistema de Patrimonio Territorial.

En España el territorio supramunicipal más popular es sin ninguna duda la comarca, de carácter natural-cultural, único e irrepetible; o incluso, la agrupación de comarcas, como luego veremos. Valoramos en ellas sus elementos materiales o tangibles, a la vez que los elementos inmateriales o intangibles, sin olvidar por supuesto su enogastronomía. En los distintos espacios del turismo, una de las temáticas de mayor interés geográfico, aparece tanto en litoral como en interior, los turismos de costa, de naturaleza, junto a los turismos rural, urbano e industrial. A estos espacios, debemos añadir de forma integrada el turismo de Patrimonio Territorial en la comarca. Según Daniel Hiernaux “el turismo es antes que todo una práctica sociocultural en microespacios”.

20150098_Figura Félix Pillet

En FITUR 2015 pudimos comprobar una nueva realidad, un viejo-nuevo destino turístico. Nos estamos refiriendo a la oferta de comarcas españolas, presentadas como unidades aisladas o agrupadas. Los casos más representativos los ofrecían Cataluña y Galicia. La primera había agrupado sus 41 comarcas aprobadas en 1987 en 9 “Marcas Turísticas”, recogiendo la totalidad de su territorio: Barcelona, Costa Barcelona, Paisatges Barcelona, Costa Brava, Costa Daurada, Terres de l’Ebre, Terres de Lleida, Pirineus y Val d’Aran. Una situación parecida la encontramos en Galicia, pues aunque no tiene comarcalización aprobada, sí un mapa oficial de comarcas, que en este caso se organizaban en 14 “Geodestinos”: Rías Altas, Costa da Morte, Terras de Santiago, Mariña Lucense, Lugo e a Terra Chà, Ancares-Courel, Ribeira Sacra, O Ribeiro, Terras de Ourense e Allariz, Celanova-Limia, Verín-Viana, Manzaneeda-Trevinca, Rías Baixas y Deza-Tabeirós.

La situación en otras Comunidades Autónomas era diferente, comenzando por Aragón, que junto con Cataluña son las únicas que tienen oficialmente comarcalizado su territorio (1993). De las 33 comarcas, sólo 8 se ofertan turísticamente: Sobrarbe-Ribagorza, Los Monegros, Somontano, Cinco Villas, Sierra de Albarracín, Maestrazgo, Matarraña, Jiloca y Bajo Aragón. La Rioja ha lanzado una oferta turística basada en las cabeceras de comarcas. Navarra ha partido de su tradicional comarcalización geográfica para presentar una zonificación turística que divide a la región en cuatro destinos turísticos. Murcia ofrecía un “mapa turístico” donde destacan cuatro comarcas de carácter rural, mientras el resto de la región lo conforman núcleos urbanos consolidados. La Comunidad Valenciana ha cedido la gestión a los Patronatos Provinciales de Turismo, de esta forma sólo dos de las tres provincias (Alicante y Valencia) han desarrollado tímidamente la comarcalización. Y por último, Extremadura ha dejado en manos de la Red de Desarrollo Rural este cometido, de manera que los núcleos urbanos quedan excluidos. Las restantes Comunidades Autónomas de la Península han olvidado esta oferta turística territorial.

Cabe realizar el mismo análisis de FITUR 2016 para comprobar cómo se ha ido desarrollando este destino del Patrimonio Territorial asociado a las comarcas, que vendría a favorecer y a potenciar la riqueza de muchos lugares, que unas veces ofrecen bienes patrimoniales o tan sólo la singularidad de su conjunto. Deseando que Comunidades como Andalucía, Madrid, las dos Castillas, etc. se animen a llevar a cabo esta iniciativa. Si geográficamente se considera como espacios del turismo al de costa, de naturaleza, junto al rural, urbano e industrial, debemos añadir de forma integral este destino del que venimos hablando.

Muchas comarcas españolas fueron visitadas por ilustres escritores durante el siglo pasado. Nos viene a la memoria el viaje en autobús de Josep Pla por su provincia concluyendo en “La Maresma”, o bien otros escritores-viajeros que pusieron su destino en alguna comarca española: La Alcarria (Camilo J. Cela), La Mancha (Víctor de la Serna), Las Hurdes (Antonio Ferres y Armando López Salinas), El Valle de Alcudia (Vicente Romano y Fernando Sanz), etc. Ejemplos que analizaremos dentro de un estudio que estamos realizando sobre los viajeros por España desde comienzos del siglo XX, tras haber estudiado la evolución de los tres tipos de viajeros por el paisaje que han existido a lo largo de la historia, aspecto éste cada vez de mayor actualidad cuando el turismo postmoderno se viene identificando con el viejo ideal romántico del viaje, sabiendo que existe clara diferencia entre el viajero y el turista, pues como afirma Racionero: “el viajero reposa, el turista corre”.

Para mayor información:

PILLET, Félix. Del espacio geográfico al turismo como uso y disfrute del territorio comarcal: una reflexión teórica desde España. Revista de Geografía Norte Grande, Santiago de Chile, 2015, nº62, 185-201.

Félix Pillet es Catedrático de Geografía Humana en la Universidad de Castilla-La Mancha.

Ficha biblio­grá­fica:

PILLET, Félix. ¿A qué llamamos Patrimonio Territorial como destino turístico? Geo­cri­tiQ. 1 de junio de 2016, nº 227. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2016/06/a-que-llamamos-patrimonio-territorial-como-destino-turistico>

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