Entre dos continentes o de cómo se fundó en 1939 la editorial republicana Atlante

[A] lo largo de su existencia entre 1939 y 1958 la editorial Atlante fue una de las empresas culturales más significativas vinculadas al exilio republicano español en México. Tres razones justifican su importancia: por su capacidad para ofrecer libros científico-técnicos y educativos que tuvieron demanda en el continente americano; por su esfuerzo colectivo para trazar una estrategia de inserción en la sociedad mexicana; y por haber puesto en marcha sus promotores – a partir del 1 de marzo de 1940 –  la publicación Ciencia. Revista hispano-americana de Ciencias puras y aplicadas, “la única obra seria, en cuanto a continuidad y calidad, de las cosas colectivas de la emigración” republicana, según opinara el químico Francisco Giral, un cualificado integrante de la elite científica española en el exilio.

Su andadura comenzó el 1 de octubre de 1939 con serios problemas de financiación derivados del advenimiento de la Segunda Guerra Mundial. Pero su gestación se había iniciado medio año antes por iniciativa de dos republicanos españoles refugiados en Francia tras la toma de Cataluña por las tropas franquistas. Ambos habían estado vinculados al mundo editorial barcelonés. Uno de ellos, el ingeniero Estanislau Ruiz Ponseti, había ocupado el cargo de director técnico de la editorial Gustavo Gili. El otro, el economista Manuel Sánchez Sarto, había sido gerente de la editorial Labor que había dado a conocer en lengua castellana lo mejor de la ciencia europea – particularmente alemana – en el periodo de entreguerras (entre 1920 y 1936 aproximadamente).

Portada de la primera edición del Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora.

Portada de la primera edición del Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora.

Ruiz Ponseti aportó al proyecto editorial una considerable cantidad de dinero procedente de los fondos del PSUC – el partido de los comunistas catalanes – y tenía instrucciones de crear una empresa propagandista de los logros científico-técnicos de la URSS. Sánchez Sarto insistiría ya desde el 20 de abril de 1939 – según se deduce de las anotaciones en un cuaderno manuscrito que la familia ha conservado – que la editorial no tenía que ser instrumento de ningún partido determinado, sino un elemento útil “para la cultura hispánica y para el porvenir político de nuestro pueblo”.

En esas conversaciones preliminares también participaron Joan Grijalbo Serres, un técnico bancario de 28 años que había colaborado con Ruiz Ponseti en la consejería de Economía de la Generalitat durante la guerra civil, y Leonardo Martín Echeverría, un catedrático de instituto de Geografía e Historia, íntimo amigo de Manuel Sánchez Sarto, estrecho colaborador suyo en Labor y alto cargo de Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña.

Esas cuatro personas, más el dirigente comunista Miquel Serra i Pamiés como representante del capital aportado por el PSUC, integraron el comité ejecutivo de la Editorial Atlante, S.A, cuando la empresa se constituyó de forma provisional en París el 1 de julio de 1939 con un capital suscrito de 500 mil pesos mexicanos. El acto jurídico tuvo lugar ante el Consulado General de México.  Sin embargo, la invasión de Francia por las tropas alemanas pocas semanas después provocó que gran parte del capital aportado por los originarios accionistas  quedara inmovilizado en bancos franceses y no pudiese ser, por tanto, desplazado a México. De manera que cuando el 25 de septiembre de 1939 se firmó definitivamente la creación de la empresa en la notaría de Glicerio Díaz de México DF., la editorial solo disponía de 150 mil pesos para iniciar sus actividades.

Colaboradores de la editorial Atlante y de la revista Ciencia en México D.F hacia 1940 (Copia de fotografía cedida por Pilar Sánchez Condoy, hija de Manuel Sánchez Sarto).

Colaboradores de la editorial Atlante y de la revista Ciencia en México D.F hacia 1940
(Copia de fotografía cedida por Pilar Sánchez Condoy, hija de Manuel Sánchez Sarto).

A pesar de esa fragilidad económica, producto del mundo convulso en el que se fraguó, Atlante no sólo logró impulsar durante más de un lustro la revista Ciencia, convirtiéndola  en el nexo de unión de la diáspora científica republicana y en un portavoz cualificado de la ciencia mexicana e hispano-americana de la década de 1940, sino que durante casi dos décadas formó un selecto catálogo de más de 70 obras, que he intentado reconstruir recientemente.

En él encontramos libros escritos durante la Segunda República, con títulos como España: el país y los habitantes, de Leonardo Martín Echeverría, o producidos en el exilio, como el Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora, el Tratado de anatomía patológica de Isaac Costero, La ciencia de la educación, de Santiago Hernández Ruiz y Domingo Tirado Benedí, o la Música y músicos de Latinoamérica, de Otto Mayer-Serra. También realizó aportaciones sobre la cultura mexicana, como Trajes regionales mexicanos de Carlos Mérida. O traducciones de relevantes trabajos, como Fisiología del sistema nervioso, de John Fargurhar Fulton, traducida al castellano por Jaume Pi-Sunyer, o El mar que nos rodea, de Rachel Louise Carson, traducido por Rubén Landa y revisado científicamente por Enrique Rioja.

Además, esta singular iniciativa cultural fue el ámbito de trabajo en el que se desarrolló la capacidad empresarial de Joan Grijalbo, ya que su sello editorial, tan influyente en la cultura hispana de la segunda mitad del siglo XX, se forjó en cierta medida en su antecedente de Atlante, fundada hace 75 años.

Para mayor información:

LÓPEZ-OCÓN, Leoncio: “La editorial Atlante: claves de una iniciativa cultural de los republicanos españoles exiliados”, en Laberintos. Revista de estudios sobre los exilios culturales españoles, 2013, nº 15, p 129-155.

FERNÁNDEZ CLEMENTE, Eloy (Ed.): Manuel Sánchez Sarto. Escritos económicos (México, 1939-1969), Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2003.

Leoncio López-Ocón es investigador científico del CSIC. Trabaja en el departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia en Madrid.

 

Ficha bibliográfica

LÓPEZ-OCÓN CABRERA, Leoncio. Entre dos continentes o de cómo de fundó en 1939 la editorial republicana Atlante. Geo­cri­tiQ. 10 de enero de 2015, nº 110. [ISSN: 2385–5096].<http://www.geocritiq.com/2015/01/entre-dos-continentes-o-de-como-se-fundo-en-1939-la-editorial-republicana-atlante/>

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