Incluir a las mujeres en las aulas. Reflexiones desde la Didáctica la Historia

El género como cate­go­ría que aborda la cons­truc­ción socio­cul­tu­ral de la dife­ren­cia sexual es la matriz de un con­junto de pers­pec­ti­vas que pue­den englo­barse bajo el para­guas de la his­to­ria de las muje­res y del género. Desde hace déca­das se ha sub­ra­yado la cen­tra­li­dad del género en los aná­li­sis his­tó­ri­cos, des­ta­cando que no se trata de un tema pun­tual que pueda aña­dirse a los con­si­de­ra­dos rele­van­tes. Esto es, no se trata de aña­dir a la “mujer” –en sin­gu­lar– como un colec­tivo homo­gé­neo y sin refle­xión sobre los con­di­cio­nan­tes que les afectan.

El pro­blema estriba en si las apor­ta­cio­nes de estas pers­pec­ti­vas his­tó­ri­cas se han tras­la­dado a los manua­les esco­la­res –en este caso, españoles-; estos son la prin­ci­pal herra­mienta de tra­bajo en las aulas y de mayor acep­ta­ción entre el pro­fe­so­rado según los dife­ren­tes estu­dios. O, si por el con­tra­rio, efec­ti­va­mente, la inves­ti­ga­ción y la ense­ñanza han ido por derro­te­ros dife­ren­tes. Nos plan­tea­mos dos pre­gun­tas: ¿Son inclui­das las muje­res en los libros de texto? ¿Intro­du­ci­mos la varia­ble género en la for­ma­ción? Pare­cen cues­tio­nes igua­les, pero no lo son. No es lo mismo seña­lar la inclu­sión o no de las muje­res en los libros de texto esco­la­res que ana­li­zar la pre­sen­cia de la cons­truc­ción y fun­cio­na­miento de la dife­ren­cia sexual.  Por ejem­plo, al estu­diar el periodo de la Segunda Repú­blica espa­ñola puede incluirse a Clara Cam­poa­mor o la con­se­cu­ción del voto feme­nino. Pero eso no es lo mismo que pro­fun­di­zar en los cam­bios –con limi­ta­cio­nes– que supone este periodo his­tó­rico en las polí­ti­cas de género y las iden­ti­da­des femeninas.

Portada de la obra coordinada por Antonia Fernández Valencia: Las mujeres en la enseñanza de las ciencias sociales. Síntesis, 2001.

Por­tada de la obra coor­di­nada por Anto­nia Fer­nán­dez Valen­cia: Las muje­res en la ense­ñanza de las cien­cias socia­les. Sín­te­sis, 2001.

Comen­ce­mos por la pri­mera pre­gunta. Las inves­ti­ga­cio­nes didác­ti­cas desde una pers­pec­tiva de género no gozan toda­vía de una larga tra­yec­to­ria asen­tada como en el caso de la his­to­rio­gra­fía aca­dé­mica. Pero sí con­ta­mos con impor­tan­tes estu­dios que han puesto de mani­fiesto la invi­si­bi­li­za­ción de las muje­res en los libros de texto. Una meto­do­lo­gía habi­tual son los aná­li­sis de tipo cuan­ti­ta­tivo. Se observa la can­ti­dad de muje­res que apa­re­cen nom­bra­das, tanto de forma gene­ral como muje­res sin­gu­la­res con­si­de­ra­das rele­van­tes. Se cal­cu­lan por­cen­ta­jes y dónde apa­re­cen. Aun­que ha habido avan­ces, la res­puesta a la pre­gunta -¿Son inclui­das las muje­res en los libros de texto?- es no. Salvo que con­si­de­re­mos que incluir­las es que repre­sen­ten un por­cen­taje ridículo de los per­so­na­jes sin­gu­la­ri­za­dos o que se les reserve un apar­tado o un anexo –un añadido-.

Pero hay que ir más allá. Los aná­li­sis de tipo cuan­ti­ta­tivo y/o los cen­tra­dos úni­ca­mente en la visi­bi­li­za­ción o no de las muje­res sir­ven espe­cial­mente para ver si se resal­tan a las muje­res o figu­ras con­si­de­ra­das impor­tan­tes –nor­mal­mente en el espa­cio ocu­pado por hombres-. Pero, salvo excep­cio­nes, poco podrá decir­nos de la expe­rien­cia de las muje­res corrien­tes o de los dis­cur­sos que sobre ellas pla­nean en los dis­tin­tos con­tex­tos his­tó­ri­cos. Es decir, difí­cil­mente se refle­xio­nará en pro­fun­di­dad en torno a la segunda pre­gunta plan­teada: ¿Intro­du­ci­mos la varia­ble género en la formación?

Esta cues­tión ha sido abor­dada en menor medida por las inves­ti­ga­cio­nes didác­ti­cas. Posi­ble­mente, entre otros fac­to­res, por la gra­ve­dad que repre­senta per se la ausen­cia de las muje­res en los manua­les. Detrás del uno, el dos. Por algún sitio debía comen­zarse. En segundo lugar, tam­bién qui­zás por tra­tarse de una pers­pec­tiva “joven” en la que toda­vía hacen falta lar­gos y pro­fun­dos deba­tes epis­te­mo­ló­gi­cos. En todo caso, el balance tam­poco es posi­tivo –o es aún más negativo-. La inclu­sión de las expe­rien­cias feme­ni­nas suele redu­cirse a párra­fos con temas tópi­cos –el sufra­gismo, por ejem­plo– que no ahon­dan en cues­tio­nes como su tra­di­cio­nal mar­gi­na­ción y rele­ga­ción al ámbito domés­tico. Tam­poco en los dis­cur­sos, las polí­ti­cas públi­cas o la legis­la­ción que con­tri­bu­ye­ron a ello. Se obvia la exis­ten­cia en los dis­tin­tos con­tex­tos de unos sis­te­mas de género que sitúan a hom­bres y muje­res en espa­cios dife­ren­tes de actuación.

Portada de la reciente publicación Mujeres y represión franquista: una guía para su estudio en Valencia. PUV, 2017.

Por­tada de la reciente publi­ca­ción Muje­res y repre­sión fran­quista: una guía para su estu­dio en Valen­cia. PUV, 2017.

Desde luego, ambas reali­da­des tie­nen con­se­cuen­cias en la for­ma­ción del alum­nado. Por un lado, la ausen­cia de per­so­na­jes feme­ni­nos sin­gu­la­ri­za­dos implica que las con­tri­bu­cio­nes y pro­ta­go­nismo de una parte de la pobla­ción son des­co­no­ci­das. Con ello, el cono­ci­miento del pasado queda incom­pleto y se dan menos recur­sos para com­pren­der y enfren­tar el pre­sente, así como pro­yec­tar el futuro. O se ofre­cen recur­sos vicia­dos que impli­ca­rán casi nece­sa­ria­mente la con­ti­nua­ción y repro­duc­ción de las desigual­da­des. Con espe­cial reper­cu­sión sobre las alum­nas: para ellas supone pri­var­las de referentes.

Por otro lado, tra­tar úni­ca­mente per­so­na­jes o temá­ti­cas muy con­cre­tas no aporta la nece­sa­ria herra­mienta de aná­li­sis de la cons­truc­ción de la dife­ren­cia sexual. Implica la con­ti­nua­ción de una edu­ca­ción andro­cén­trica y que repro­duce roles y este­reo­ti­pos de un sis­tema de género patriar­cal. Y, en el caso más con­creto de la his­to­ria, una visión más sim­plista y menos com­ple­ji­zada y con­flic­tiva;  así como pri­var al alum­nado de herra­mien­tas de aná­li­sis, lo cual tiene con­se­cuen­cias sobre su pre­sente y futuro.

La preo­cu­pa­ción social y los avan­ces en los últi­mos años son un signo posi­tivo. Pero queda un largo camino por reco­rrer. Tanto en la ense­ñanza en las aulas como en las inves­ti­ga­cio­nes didácticas.

Para mayor información:

IBÁÑEZ DOMINGO, Méla­nie. ¿Alguien hablará de noso­tras cuando haya­mos muerto? Sobre género, fran­quismo y didác­tica. Revista de Didác­ti­cas Espe­cí­fi­cas, 2016, nº14, p. 50–70.

Méla­nie Ibá­ñez Domingo es Doc­tora en His­to­ria Con­tem­po­rá­nea por la Uni­ver­si­dad de Valen­cia y Más­ter en For­ma­ción del Pro­fe­so­rado (espe­cia­li­dad Geo­gra­fía e His­to­ria) por la Uni­ver­si­dad Cató­lica de Valencia.

Ficha biblio­grá­fica:

IBÁÑEZ DOMINGO, Méla­nie. Incluir a las muje­res en las aulas. Refle­xio­nes desde la Didác­tica la His­to­ria. Geo­cri­tiQ. 10 de junio de 2018, nº 393. [ISSN: 2385–5096]. <http://www.geocritiq.com/2018/06/incliur-a-las-mujeres-en-las-aulas-reflexiones-desde-la-didactica-de-la-historia>

Share and Enjoy

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS